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LOS VALORES QUE NOS GUÍAN
Unidad
Creemos que toda vida procede de una misma fuente que, en la expresión humana, adopta múltiples formas. Como los distintos colores de un mismo haz de luz, cada tradición espiritual, cada cultura y cada disciplina de conocimiento expresan diferencias que amplían la comprensión de la realidad y despiertan la empatía. La verdadera unidad nace de reconocer las diferencias como expresiones diversas de una Unidad subyacente.
Verdad
La veracidad es nuestro principio irrenunciable. Solo desde un trabajo honesto puede nacer un camino que transforme la vida. La verdad, aunque a veces incómoda, es la base de toda confianza y de toda libertad; es la guía que nos permite caminar con rectitud.
Trabajo interior
Todo guía, instructor o facilitador está llamado a seguir creciendo en su propia formación y en su propio camino interior. No se puede acompañar a otros sin habitar antes la coherencia vital y la integridad que surgen de una disciplina interior sostenida.
Servicio
El Amor despierta en el corazón el deseo de compartir, y de ese impulso nace el servicio.
Servir nos recuerda la humildad de sabernos puentes que facilitan el camino de otros, no medios para servirnos a nosotros mismos.
Fundamento
La labor de la escuela se sostiene en la doble herencia de sabiduría de la humanidad
1. En el plano horizontal, la tradición del pensamiento filosófico y científico, que enlaza el pasado con el presente en un progreso constante;
2. En el plano vertical, la tradición perenne, que enlaza lo trascendente con lo humano y lo religa a su sentido esencial.
Ambas dimensiones se complementan y se iluminan mutuamente, dando fundamento y horizonte a nuestro camino.


VISIÓN
Soñamos con una sociedad transformada, en la que cada persona se perciba como parte de un organismo mayor —la humanidad—, donde pueda sentirse digna, incluida, apoyada y sostenida en los momentos de necesidad, y donde encuentre un ámbito para desarrollar plenamente su potencial. Una humanidad formada por adultos responsables de sí mismos, de su relación con los demás y con la naturaleza de la que forman parte; donde los valores universales —verdad, honestidad, empatía, interconexión, colaboración e integridad— se vivan como base de la convivencia humana.
Aspiramos a que la unidad, reconocida en el interior, se refleje también hacia el exterior, preservando como norte el potencial humano orientado al bien mayor y abriendo paso a una vida más consciente, pacífica y armoniosa para todos.

PROPÓSITO
La Escuela tiene el propósito de brindar un espacio de conocimiento confiable y no dogmático, fundamentado en las tradiciones filosóficas, científicas y espirituales de la humanidad, con el foco puesto en lo que nos une.
La Escuela está dirigida a quienes sienten el anhelo de un desarrollo humano y espiritual. Ofrece un ámbito donde avanzar con seguridad hacia respuestas que aporten sentido y disernimiento.
Acompañamos a las personas en el camino de reencontrarse con su esencia espiritual y de mejorar sus relaciones consigo mismas y con los demás desde una comprensión amplia de la complejidad humana —sociológica, psicológica y espiritual—.
Fomentamos la libertad de conciencia y abhelamos colaborar con un progreso humano cuyo indicador de éxito consideramos que sería el desarrollo de la empatía y el acercamiento hacia una paz individual y colectiva.
